jueves, 31 de julio de 2008

* El sueño roto *

Hoy desperté sin ganas de despertar, me duele mi sentido visual, no por lo inflamados que puedan estar mis ojos, trás una noche de despilfarro de lágrimas e insomnio, en realidad se debe a todo lo que no quieren ver ni aceptar.

Mi mente está casi tan distorsionada como mi corazón, quien ha menudo dilata su sentir en mi interior, me invaden interrogantes, se apoderan de mi optimismo, de mi tranquilidad, creando una hipótesis de la realidad, o quizás no.

El experimento siempre consiste en "creer" en oraciones emitidas de otra persona, cuya intención y transparencia no sabré sin son verdaderas hasta que la misma actue de nuevo.

Estuve aferrada a una relación enfermiza, que no será más que un sueño roto, de alguien que prometió estar a mi lado y cuidar de mis sentimientos puros dirigidos hacia él, yo accedí a concederle una y diez mil oportunidades, le abrí un espacio gigantesco en mi corazón, entregué mi ser sin pensarlo dos veces, destroce mi inocencia con el fin de ser lo suficiente mujer para él, y después mi construcción de ideales a su lado, se fue cayendo poco a poco, un árbol que habíamos plantado juntos llegó a su otoño y luego a su invierno, y en primavera cuando volvió a salir el sol vi una imagen de mi persona amada arrancando raíces con resignación y afirmando que me había dejado de amar.

Si bien es cierto que me altero cuando algo no sale bien, y que a pesar de todo ello, mis deseos de seguir junto a él estaban intactos, jamás pudo entender mi desesperación al vernos en tal estado, de querer hacerlo reflexionar por sus actos, sin disculparse, sólo no volviendo a cometer los mismos errores ni inventando nuevas heridas hubiese bastado, yo por mi parte, proponía mejorar, reprimir mi ira por su bienestar y el de ambos, luchar contra el mundo cuando el momento fuere el indicado, y resetear mi corazón del pasado para lograr perdonarlo. Convencido que el no me quería se negó, se rindió.

Y acepté mi derrota, me fui lejos, planté semillas en muy poco tiempo para mi propio futuro pero al comenzar a brotar su primera raíz, apareció él, informando que seguí amándome, claro que son sólo palabras, pero aún así, mi paz y mi nuevo mundo se desequilibró.

Ahora me toca repetir el proceso, comenzando por desahogarme y quitarme una a una las espinas que su llegada provocó al acercarse.

Lo más ruin de ésta trágica historia, es que no sé si mi amado coincidiera y pudiera ver todo lo que ha significado para mí sus bellas palabras y sus terribles acciones, y si se diera el caso, ¿Valoraría este escrito en realidad o no entendería que se trata de mi alma la que se plasma aquí? Dudo que lo haga. Si no lo hizo con mi sentir, un papel se bota, no se bota, se recicla, no se recicla, es insignificante, pues proviene del mismo árbol que él un día terminó de destruir. Claro que mis errores ayudaron, pues no soy perfecta ni soy una santa, pero por lo nuestro hubiese dejado el mismo infierno para convertirme en ángel. De nada sirve saber todo esto ahora, en un terreno desierto repleto de plantas xerófilas que una vez fueron las tres más bellas rosas blancas que me dió de regalo el primer mes y representaban la entrega suya en cuerpo, mente y alma. El tiempo las marchitó adentro de él.

Karen Mya.

No hay comentarios: